En una de las mejores presentaciones de su palmarés, el hijo de Boboman, que lleva las sedas del stud Flexográfica, se adueñó por segundo año consecutivo del clásico Luis Rosselot Bordeu. Tomando la delantera desde el vamos, Guillermo Pontigo manejó el tren a su antojo e ingresó entero a la recta, donde se dedicó a aumentar diferencias para establecer 9 1/2 largos sobre Stranger Things y 11 3/4 ante Flagship. Crianza de haras Carioca, el pensionista de Eugenio Switt paró el cronómetro en 2.01.34 para los 2.000 metros.