Pecado Inconfesable, intratable en las “arenas”.

Pecado Inconfesable, intratable en las “arenas”.

De arre- metida logró imponerse Pecado Inconfesable en el recuerdo del Hipódromo Chile a Don Hernán Canata Valenzuela, cuyas sedas, Filipino, aún se lucen en la hípica nacional.
Con Joaquín Herrera en el sillín, látigo que sumó doblona clásica en la reunión sabatina, el hijo de Remote, crianza del Haras Los Turfistas argentino demostró su vigencia y agregó pal- marés estelar en ambas “arenas”, pues también se había lucido en el Club Hípico de Santiago en pruebas de alto hándicap en el escenario secundario de Blanco Encalada.
Presentado por Carlos García, el abanderado de El Obelisco logró llegar a las siete victorias con un clásico a su haber, premios por 29 millones y las claras intenciones de seguir aumen- tando dichos números.

txhttp://www.elcrackchile.cl 

Deja una respuesta